¡Vacúnate! La epidemia 3B es contagiosa!

Hoy vengo dispuesta a darte la “vacuna” de marketing más eficaz, que nunca te hayan dado. Y ha surgido así, de la nada. Bueno, de la nada no, de todos los correos electrónicos de anuncios publicitarios que llegan a mi correo a diario. Algunas de empresas más pequeñas y otras de empresas más grandes.
Por defecto profesional y por curiosidad no puedo no verlos sin pararme a analizar para sacar conclusiones. Entonces siento la necesidad de gritar:

¡SOCORRO! Esto es una epidemia 3B, y no 3D de dedo.
BUENO, BONITO Y BARATO.. Me pongo manos a la obra y empiezo a “vacunar” mis clientes para prevenir esta epidemia. Me explico mejor. (Dicen, que más fácil y más efectivo es prevenir que CURAR…¿ No es así?)
Si me llega esta publicidad, será porque me eligieron como un cliente potencial y si es así, las preguntas que hago al leer los contenidos son:
1. Si lo que me quieren vender es realmente tan BUENO ¿Por qué me convencen de que es barato? ¿ No seré yo ( el cliente) quién tendrá que decidirlo?
2. Si es tan BONITO… según el gusto de quién ¿Tendremos el mismo gusto ( el cliente y la empresa)?
3. Si es tan BARATO ¿ Qué es lo que me quieren vender? ¿El precio?

Si estas preguntas te han hecho reflexionar ahora empieza a crear tu propia “vacuna” con estas 4 claves básicas a tener en cuenta antes de planificar una campaña publicitaria:
1. Decide a quién te diriges dentro de tu abanico de clientes
2. Descubre sus necesidades
3. Elige sólo UN MENSAJE.
4. Habla a sus sentimientos y emociones.

Si necesitas ayuda, no dudes de ponerte en contacto conmigo

Cambio de rumbo

 

Remar, bote, river rafting

Tu empresa es un barco  y tu eres el gran Capitán. Has  salido de tu puerto lleno de ilusión, motivación y entusiasmo por llegar a tu destino, de marcar la diferencias , de ser  como COLÓN..

Has marcado el rumbo….. y vas navegando. Y de repente  sientes que el barco no avanza, que las continuas tormentase provocan daños que cada vez mas te cuesta a reparar.

Que tu equipo perdió la fe en vuestra aventura.. que siguen remando, pero sin rumbo

Que cada vez hay mas barcos que quieren remar en la misma dirección..

Y que ya no te levantas por las mañanas con la misma ilusión..

TU GRAN AVENTURA, TU GRAN PROYECTO, TU GRAN ILUSION,  lo que antes era la razón  de tu ser… te empieza pesar, se convierte un AGOBIO, UNA DEPENDENCIA, UN TÚNEL SIN SALIDA. TE CHUPA TODA LA ENERGÍA.

No sabes qué hacer. El barco es lo único que tienes,  vas cambiando el rumbo… AL AZAR… a ver si algo cambia…

¿ESTA ES TU SITUACIÓN? PUES TENLO CLARO, LOS RESULTADOS NO SE CAMBIAN POR CASUALIDAD.

LAS DECISIONES DIFERENTES TE LLEVAN A ACCIONES DIFERENTES Y LAS ACCIONES DIFERENTES  A LOS RESULTADOS DIFERENTES.

Si te eres ESTE CAPITÁN y sientes que necesitas cambiar el rumbo de tu barco … PREGÚNTAME CÓMO HACERLO

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Escenarios ideales para tomar decisiones

MEDITACION

Tomar decisiones, cambiar el rumbo, buscar opciones, en definitiva elegir. La vida nos obliga a elegir en infinidad de ocasiones. Y no, no es fácil. Por eso no es algo que debamos tomarnos a la ligera.

El día a día, las obligaciones o la falta de tiempo nos lleva a ver el cristal turbio y a veces no nos concedemos lo que necesitamos: espacio, tiempo y momentos para nosotros mismos.

Te aconsejo que anotes en tu agenda tu próxima cita. Me cito conmigo mismo para pensar.

Bien, ya lo tenemos. Un hueco en la semana para relajarte. Lo necesitas ¿Lugar? ¡Te damos opciones!

  1. Si vives en la costa el consejo está claro. Descálzate y pasea por la playa, a ser posible en la hora de la puesta de sol. Estira una toalla, te sientas, la ves, relax y la mente se queda en blanco. Está lista para volver a escribir.
  2. No todo el mundo tiene la suerte de tener de vecino al mar. Búscate un parque, el olor a césped también es terapéutico. Estira mantel, túmbate y deja que las ideas se calmen para volver a empezar.CARTEL NO MOLESTAR
  3. Si prefieres quedarte en casa no te preocupes. Piensa en la música que te gusta. Cuelga en el pomo de tu habitación un no molestar durante una hora y túmbate en la cama un rato. Es tu momento.
  4. Velas, música relajante, sales aromáticas y bañera llena. Sólo estarás contigo mismo. Pruébalo, funciona.VELAS BAÑERA
  5. No todo es silencio. Para el mundo y bájate. Queda con tus amig@s ríe, conversa, explícales qué te preocupa y debate opciones. Todo ayuda.

 

  1. QUEDAR CON LOS AMIGOS

La historia de Pablo

Vivía una vez un padre que llegaba a casa agotado, después de una jornada maratoniana de trabajo, de apagar fuegos y resolver problemas. Era un ejecutivo agresivo, lo que antes se llamaba un tiburón, un Hércules profesional capaz de resolver las complicaciones de sus importantes clientes, costara lo que costara… Tal vez por eso cobraba 300 euros por hora, dato que explicaba a quien le quería oír –especialmente a su hijo- para que todos tomaran conscienciadel fenómeno con el que estaban hablando.

Su agenda siempre estaba llena de las cosas muy, muy importantes..dibujo-ejecutivo-agobiado-por-multitarea

Su vida era su trabajo, y no lo ocultaba… Incluso para esta vida le faltaba tiempo, ya ni hablar de la gente que le rodeaba. Su esposa sabía que no podía contar con él para nada pues su marido era el “tío” importante que organizaba los planes en función de sus apetencias y necesidades.

Sus padres ya se habían acostumbrado a verle una vez al año, el día de Reyes, fecha en la que parecía que –consciente o inconscientemente- él trataba de enterrar su permanente distancia y ausencia con multitud de carísimos regalos.

¿Y su hijo? Pablo tenía nueve años y estaba acostumbrado a verle de higos a peras, era pequeño, así que no había problema… ¿O sí?

Los niños siempre te sorprenden, aunque unas sorpresas son más agradables que otras… La noche de la que trata esta historia, Pablo iba a dar a su padre una lección que nunca olvidaría… Cuando papá llegó a casa era tarde, cerca de las 23.00 h., por lo que Pablo estaba acostado, y debería haber estado durmiendo… pero no lo estaba. Así que, en cuanto su padre cruzó la puerta, oyó que le llamaban con suavidad: “¿Papiiiii?”

Con desgana, el padre arrastró sus cansados pies hasta la habitación de su hijo y le preguntó en un tono poco amigable:

  • ¿Cómo es que todavía no estás dormido? Mañana hay colegio, ¿no?
  • Ya, papá. Es que quería pedirte algo- respondió Pablo haciendo caso omiso al resto de comentarios de su progenitor.
  • ¿De qué se trata?- preguntó el padre enarcando las cejas.
  • Papá, necesito 50 euros- contestó su hijo con aplomo.
  • Tienes 9 años, todavía no tienes necesidades… ¡Déjate de chorradas y ponte a dormir ahora mismo! – contestó el padre.

Su mujer dormía –una vez más no le había esperado despierta y el hombre decidió tomar una ducha caliente.

Parece que el agua caliente le despejó un poco las ideas y el mal humor porque se planteó la pregunta que debería haberse hecho hacía unos minutos: ¿Para qué puede necesitar un niño de 9 años 50 euros? Era muy joven para tener deudas de juego o problemas con las drogas… ¿Habría algún niño mayor que le amenazaba en su lujoso y elitista colegio? Una vez se puso el pijama, volvió a la habitación de su hijo y preguntó con un susurro de voz:

  • ¿Duermes?
  • No – fue la seca respuesta de su hijo, que no pudo ocultar que había llorado.
  • ¿Para qué necesitas los 50 euros?
  • Para algo muy importante -contestó el niño-. Pero no puedo decirte de qué se trata hasta que me des el dinero. Te prometo que, si me lo das, te lo diré de inmediato.

Llevado más por la curiosidad que por ninguna otra cosa, el padre fue a buscar su abultada cartera, sacó de ella un billete de 50 euros y se lo entregó a su hijo. Éste lo tomó y lo puso debajo de su almohada con una sonrisa de satisfacción.

Al cabo de un instante, cuando el cansado ejecutivo iba a preguntar de nuevo por el destino del dinero, Pablo se le adelantó y extendiendo una mano repleta de billetes le dijo:

  • Papá, con los cincuenta euros que me has dado hoy, ya tengo los 300 euros necesarios para contratarte durante una hora.

Por favor, cógelos y apunta en tu agenda que el próximo viernes tienes una cita conmigo a las seis de la tarde para ir a jugar al parque. Como no me fío de ti, te lo pago por adelantado, así ya no podrás desdecirte….

¿Qué crees que ocurrió?

Lo que sucedió es que, al viernes siguiente, Pablo jugó con su padre en el parque de seis a siete de la tarde… Y volvió una semana más tarde, y la otra, y otra más… Sin volver a pagar por los servicios de su padre nunca más.

Con su atrevimiento, Pablo ganó un padre… Y éste recuperó su vida, tomando las riendas sobre el control de su tiempo.

Hoy ya no es un tiburón, hoy es un hombre, que gestiona su tiempo laboral, es un padre que disfruta del tiempo con su hijo, es un hijo y un esposo feliz que sabe disfrutar de quienes le quieren y de esos pequeños placeres que ofrece la vida y que se convierten en auténticas joyas sin precio cuando uno dispone de tiempo para disfrutarlas.

Y colorín colorado, esta historia ha terminado.

(Adaptación: Inna Firun)